martes, 12 de mayo de 2015

Pecha-Kucha Arte Islámico

Pecha-Kucha Arte Islámico

Aquí dejo el powerpoint sobre Arte islámico  e Hispano-musulmán y sus características principales.


http://es.slideshare.net/RqlSnchzPrz/pechacucha-48069703

CONTEXTUALIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN SECUNDARIA EN LA ACTUALIDAD

La educación secundaria en nuestro sistema educativo actual se da en un período de edad de los individuos comprendida entre los 12 y los 18 años, correspondiente a lo que entendemos en términos modernos como el periodo de la adolescencia.

Es en el siglo XVII cuando se produce el cambio trascendental que separa al niño de la vida adulta, siendo los colegios los  responsables de esta división. El sistema educativo institucionaliza la noción de niñez mediante la escolarización. Pero es en el siglo XIX cuando aparece una nueva sociedad de jóvenes desempleados que no asisten a la escuela y se consolida el concepto de adolescencia. Según Bakan los tres elementos que contribuyeron a esta aparición fueron: la legislación laboral infantil, la educación obligatoria y la introducción de mayoría de edad.

A mediados de los años 50 en Europa se consolida esta clase social a través de los medios de comunicación y el consumismo dirigido especialmente a este sector de la población.

Encontramos este sector al que nos referimos actualmente en términos de educación como, estudiantes de educación secundaria. Problemas propios de esta edad conflictiva que se encuentra en un limbo entre la niñez y la vida adulta, se ven reflejados, a de más de su fisonómica, desarrollo biológico y construcción de  personalidad, hablando en términos de psicología, en la propia institución educativa.

La reproducción de un sistema capitalista y la ideología de un planteamiento meritocrático en el sistema educativo da forma a discursos oficiales sobre la educación y la visón de escuela como elemento básico de la modernización social. Siendo la evaluación de unos conocimientos concretados e institucionalizados a través de lo que conocemos como currículum, el principal foco de desigualdad de oportunidades y la movilidad social ascendente, dejando de lado la diferenciación y selección social según el origen socioeconómico.



Pero la realidad es que estas diferenciaciones jerárquicas de poder a través del conocimiento solo promueven la idea de individualismo, que en una sociedad postmoderna, a la que Bauman define como líquida, deja el concepto de comunidad obsoleto.

El desarrollo de una aparente neutralidad de conocimiento común a todos los estudiantes bajo la idea de igualdad de oportunidades cae por su propio peso, observando que aunque el currículum pretende ser objetivo, la realidad es que está completamente dirigido hacia variadísimas rutas de lectura, y por tanto podríamos considerar que la lectura que se hace de él da pie a un diálogo analítico, destacando las discontinuidades que encontramos en él y su representación llevada a lo formal, habiendo tantos currículums ocultos como lecturas se hacen de él.

La educación formal exponiendo a los estudiantes a las expectativas del mercado provoca la división, premia la competitividad, degrada la colaboración y el trabajo en equipo, dándose éstos solo en con una temporalidad limitada por el fin de un beneficio. Los objetivos, los contenidos y los criterios de evaluación descritos en el currículum bajo las decisiones del profesorado a través de la evaluación, son herramientas divisorias de carácter meritocrático que jerarquiza las capacidades del alumnado sin aproximarlo a una realidad laboral y de inserción a la vida adulta.

El abandono de la escolarización o la tardía incorporación de los jóvenes al mercado laboral se debe pues a la falsa expectativa creada por el sistema de un fácil acceso a los bienes de consumo. La responsabilidad, y por lo tanto la asimilación de las consecuencias, recae sobre las decisiones propias de los individuos a adecuarse a las opciones que la sociedad propone, creando en los adolescentes, jóvenes, y ciudadanos en general, un estado de incertidumbre, inseguridad, y vulnerabilidad que es incompatible con la confianza en la institución.

La virtud más útil en la actualidad es la de la flexibilidad y la adaptación, en lugar de seguir preferencias consolidadas. La dialógica se da entre los conceptos de libertad y seguridad. La libertad a costa de la seguridad, siendo incompatibles y al mismo tiempo dependientes, Bauman nos habla de que el miedo es el resultado de la inseguridad,  retomando la idea de Marx de que “los hombres hacen la historia libremente en condiciones que no son libremente elegidas”.

Podemos concluir que la inseguridad propia de los estudiantes de secundaria a enfrentarse a su futuro, e inserción laboral es consecuencia de una situación social en crisis que imposibilita o dificulta, la resolución de problemas y toma de decisiones a largo plazo, como reflejo de una actualidad líquida que incita al cambio constante y la resolución de problemas en el momento que se dan, pensando en un presente inmediato y la pérdida de fe y seguridad hacia el sistema, que deja se servir de refugio para los individuos.

Raquel Sánchez Pérez

BIBLIOGRAFÍA

Buman. Z. (2007). Tiempos Líquidos, vivir en una época de incertidumbre. Barcelona: Tusquets.

Buman. Z. (2008). Múltiples culturas, una sola humanidad. Madrid: Katz.

Ellisworth. E. (2005). Diálogo comunicativo: control a través de la continuidad. El poder de la discontinuidad: Enseñar a través del diálogo analítico. Posiciones en la enseñanza: diferencia, pedagogía y el poder de la discontinuidad. Madrid: Akal

Fernaández Palomares. F. (2003). Sociología de la educación. Madrid: Pearson Educación.


Hernández. F. y Sancho. J. (1993). Las decisiones en torno a la enseñanza: el currículum. Para enseñar no basta con saber la asignatura. Barcelona. Ibérica

lunes, 11 de mayo de 2015

TRABAJOS DE PLÁSTICA 4 ESO (2005)

Os dejo aquí algunos de mis trabajos que he encontrado de cuando iba a 4 de eso en plástica.

 Paisaje Puntillismo
 Boceto vistas
 Vistas
 Vista isométrica
 Ejercicios diédrico
Ejercicios diédrico
Ceras y tinta china









lunes, 13 de abril de 2015

LAS COMUNIDADES DE APRENDIZAJE




En esta ocasión voy a hablar de las Comunidades de Aprendizaje, y las ventajas que produce un sistema como este, con respecto a la integración, la igualdad y la comunicación de los estudiantes, entres ellos y con el propio contexto.
Las comunidades de aprendizaje son un proyecto que pretende integrar al centro con el barrio. Pretenden convertir la institución escuela-instituto, en un núcleo de comunidad en el que todo el barrio puede aprender, y tiene algo que enseñar.
Normalmente se encontramos este tipo de proyectos en zonas más marginales, que surgen del interés de integrar a personas con problemas sociales, económicos o raciales, con el fin de que tengan una educación digna e igualitaria.
En la mayoría de escuelas el sistema tiende a jerarquizar y dividir las clases por niveles, siendo los más desventajados los que sufren de esta división y por tanto, quedan a un nivel más retrasado, como la pescadilla que se muerde la cola. Los que saben más y tienen más posibilidades avanzan y los que no, siempre van un paso por detrás. Las comunidades de aprendizaje utilizan las diferencias, no como un método de división, sino de enriquecimiento. Los que más saben ayudan a los que menos, y todo el mundo tiene algo que aportar.
Dentro del aula no solo se encuentra el profesor, familiares, vecinos y voluntarios son partícipes en el aula creando un clima participativo y cercano que pretende llegar a todos.
Para que la escuela funcione, no solo ha de hacerlo dentro de sus paredes, la escuela debe llegar a todo el barrio, por lo que los horarios son flexibles, y no solo los alumnos tienen derecho a aprender, sino también las familias pueden formar parte de este aprendizaje asistiendo al aula, y fomentando una educación para todos, basada en el aprendizaje dialógico.
Los objetivos que se plantean en este tipo de escuelas, no son objetivos mínimos como los que plantea el currículum, si no objetivos máximos. Que propician una motivación por todos los miembros que participan en la comunidad, llevando el aprendizaje a un contexto real y significativo.
Para que este proyecto funcione hay que entender que las escuelas tienen que ser lugares de formación para toda la comunidad si realmente quieren conseguir una transformación del entorno que genere posibilidades.

Para que exista una comunidad de aprendizaje, deben darse una serie de condiciones mínimas:
·      Cambios institucionales que faciliten el desarrollo de las comunidades de aprendizaje
·      Buscar modelos efectivos para el funcionamiento de las comunidades de aprendizaje
·      Avanzar en las innovaciones técnicas necesarias para permitir que aparezcan las comunidades de aprendizaje, y facilitar herramientas de trabajo que propicien entornos modernos y flexibles.
·      La participación en abierto y de forma horizontal de todos los miembros de la comunidad, no en esquemas jerárquicos y verticales.
·      El acceso de todos en igualdad de condiciones sin tener en cuenta su condición o el lugar donde habiten.
·      El trabajo colaborativo por grupos.
·      Situar al alumno en el centro de los objetivos del aprendizaje.
Si estas condiciones se dan, los beneficios de las comunidades de aprendizaje son realmente relevantes:
·      El beneficio principal, es que parte del dialogo como pilar central del proceso. Bien gestionado se puede lograr una mayor interacción y participación, y mejor atención y relaciones profesor / alumno.
·      La responsabilidad compartida, todos los miembros de la comunidad son participes en el proceso de aprendizaje.
·      El conocimiento se entiende como dinámico, adquirirlo no supone ingerir una lista de elementos a reproducir en un examen, sino construir una comprensión propia de la materia.
·      Es un proceso activo y colaborativo. Esto ayuda a evitar la pasividad que frecuentemente exhibe el alumnado en otros enfoques.
Otra ventaja añadida de este modelo es que la comunidad debe plantearse y revisar la calidad y la evaluación en la educación: la aproximación de la comunidad de aprendizaje a la comunidad, permite que los resultados se pueden evaluar en función de la práctica real en esta comunidad y su continua evolución.
Desde mi punto de vista y compartiendo toda esta información, supongo que nadie puede negar que realmente solo se obtienen ventajas de un planteamiento educativo como este, que se acerca a un modo más natural de aprender, compartir y convivir, mediante la participación activa de todos los participantes en contextos reales. Ya son más de 60.000 centros en todo el mundo los que funcionan de este modo. Es vidente que llevar a cabo un proyecto global de estas características necesita de mucho esfuerzo por parte de las comunidades, pero los resultados son evidentes y favorecedores para todos los que forman parte y por tanto ayudar también al barrio o el contexto en el que se halle.

BIBLIOGRAFÍA
Flecha Fidalgo, A (2014). Comunidades de aprendizaje. Extraído de: https://innovacioneducativa.wordpress.com/2014/01/26/comunidades-de-aprendizaje/
García, R. (2014). Las comunidades de aprendizaje como expertas en resolución de conflictos. Extraído de: http://www.miescuelayelmundo.org/Las-comunidades-de-aprendizaje.html

Touraine, A. (1997). ¿Podremos vivir juntos?. Iguales y diferentes. Madrid: PPC.

martes, 10 de marzo de 2015

¿Por qué el cerebro humano necesita el arte?

Os dejo aquí este video y texto tan interesantes que he encontrado, y que os recomiendo leáis. En un momento como éste en el que pretenden dejar el un último término la educación de las artes en el contexto educativo, considero importante que la gente conozca la gran importancia de estas materias. Al final de la entrada dejo el enlace original. Espero que os guste!!!




El arte en todas sus manifestaciones constituye una característica esencial que identifica al ser humano, ha permitido transmitir la cultura en toda su extensión y  ha sido y es básico para su supervivencia. Nuestro cerebro plástico necesita el arte. Ya en los primeros años y de forma natural el niño juega, canta, baila, dibuja y todas estas actividades son imprescindibles para su correcto desarrollo sensorial, motor, cognitivo, emocional y en definitiva cerebral que le van a permitir aprender a aprender. Y realizando todas estas actividades el niño se divierte, muestra orgulloso sus resultados a los demás, intenta mejorar y ésta es una forma efectiva de entrenar una de las grandes virtudes del ser humano: el autocontrol. La educación artística es una necesidad no porque nos haga más inteligentes sino porque nos permite adquirir toda una serie de competencias y rutinas mentales que están en plena consonancia con la naturaleza social del ser humano y que son imprescindibles para el aprendizaje de cualquier contenido curricular. Y esto es útil para todos los alumnos, por lo que se convierte en una forma estupenda de atender la diversidad en el aula.
EL CEREBRO ARTÍSTICO
Las neuroimágenes cerebrales revelan algunos indicios de por qué las actividades artísticas son tan importantes. Así, por ejemplo, se sabe que ciertas estructuras de la corteza visual solo responden a tonos musicales, que una parte importante del cerebro y del cerebelo interviene en la coordinación de todo tipo de movimientos, como en el baile, que en las recreaciones teatrales regiones del cerebro especializadas en el lenguaje oral que están conectadas con el sistema límbico nos proporcionan el componente emocional o, referido a las artes visuales, que nuestro sistema de procesamiento visual genera imágenes reales o ficticias con la misma facilidad (Sousa, 2011).
Cada actividad artística activa diferentes regiones cerebrales. La música se procesa en la corteza auditiva  que está en el lóbulo temporal, las artes que conllevan movimiento como el baile o el teatro activan la corteza motora, las artes visuales como la pintura se procesan principalmente en los lóbulos occipital y temporal, mientras que la poesía o la prosa implican a las áreas  de Broca y Wernicke relacionadas con el procesamiento lingüístico (Posner et al., 2008).
¿POR QUÉ ENSEÑAR LAS ARTES?
Los estudios que han analizado la implementación de la educación artística en el aula han revelado que los efectos más potentes se encuentran en aquellos programas que se  integran plenamente en las asignaturas del currículo y que cuando ocurre esto se obtienen múltiples beneficios relacionados con el aprendizaje de los alumnos y su comportamiento. Rabkin y Redmond (2004) han identificado los más significativos:
  • Existe un mayor compromiso emocional de los alumnos en el aula.
  • Los alumnos trabajan de forma más activa y aprenden unos de otros.
  • Los grupos de aprendizaje cooperativo convierten las clases en comunidades de aprendizaje.
  • Se facilita el aprendizaje en todas las asignaturas a través de las artes.
  • Los profesores colaboran más y tienen mayores expectativas sobre sus alumnos.
  • El currículo se vuelve más real al basarse en un aprendizaje por proyectos.
  • La evaluación es más reflexiva y variada.
  • Las familias se involucran más.
Desde la perspectiva neuroeducativa, nos interesan especialmente tres factores imprescindibles para el aprendizaje que las artes pueden mejorar:
La memoria
En un estudio con alumnos de quinto grado (10-11 años) se diseñaron unidades didácticas relacionadas con materias científicas (astronomía y ecología) siguiendo dos procedimientos distintos: en uno se utilizó el enfoque tradicional y en el otro se integraron las artes en la unidad. Así, por ejemplo, en el segundo caso, los alumnos realizaban actividades con objetivos didácticos definidos que incluían actuaciones teatrales, dibujos de posters, recreación de movimientos o utilización de la música. El análisis de los resultados reveló que los alumnos que participaron en la unidad didáctica en la que estaban integradas las actividades artísticas mejoraron la llamada memoria a largo plazo, especialmente los alumnos con dificultades lectoras (Hardiman et al., 2014).
Las emociones
En un estudio longitudinal que duró tres años se quiso analizar cómo afectaba la integración de diferentes programas artísticos al desarrollo personal de alumnos con edades entre 9 y 15 años que pertenecían a entornos socioeconómicos desfavorecidos. En la primera parte del programa se permitió elegir a los alumnos del grupo experimental entre diferentes formas artísticas como la música, la pintura, la grabación de videos, la escritura de guiones o el  diseño de máscaras; en la segunda se profundizó más en los medios elegidos a través de un trabajo cooperativo; y en la etapa final en la que intervenían todos los alumnos se escenificó una obra de teatro y se grabó un video sobre la propia comunidad escolar. Los tres años de aplicación del programa revelaron que los estudiantes mejoraron sus habilidades artísticas y sociales, redujeron sus problemas emocionales y, en general, desarrollaron más que el grupo de control toda una serie de competencias interpersonales como la comunicación, la cooperación o la resolución de conflictos (Wright et al., 2006).
La creatividad
Las artes enseñan a los niños que  los problemas reales suelen tener más de una solución posible, que es necesario analizar las tareas desde diferentes perspectivas, que la imaginación es una  poderosa guía en los procesos de resolución o que no siempre existen reglas definidas cuando tienen que tomar decisiones (Eisner, 2004).
Cuando se integran las disciplinas artísticas en las prácticas pedagógicas se promueve el pensamiento creativo y divergente en los alumnos y no solo eso, sino que también desarrollan un pensamiento más profundo. Un ejemplo sobre esto último lo podríamos encontrar en el programaArtful Thinking  desarrollado por el  Proyecto Zero de Harvard que utilizaba el poder de las imágenes visuales, como las de las obras de arte, para estimular en los alumnos procesos como la curiosidad, observación, comparación o relación entre  ideas imprescindibles para el desarrollo del pensamiento creativo y del aprendizaje (Hardiman, 2012).
Comentamos, a continuación,  aspectos relevantes sobre algunas de las disciplinas artísticas:
MÚSICA
La música nos produce bienestar porque estimula nuestro sistema de recompensa cerebral que libera dopamina y eso nos hace sentir bien. Es beneficioso desde la perspectiva emocional escuchar música, pero desde la perspectiva cognitiva es mejor practicarla. Así, por ejemplo, la activación simultánea de áreas sensoriales y motoras al tocar un instrumento musical conlleva la mejora de capacidades generales como la memoria de trabajo o la atención (Mora, 2013). No obstante, existen muchos malentendidos al respecto.
¿Nos hace la música más inteligentes?
Hay diversos estudios que sugieren que los niños que reciben educación musical obtienen mejores resultados académicos. Sin embargo, la existencia de una correlación no significa que haya una causalidad. El niño puede obtener estos mejores resultados debido a otros factores relacionados, por ejemplo, con sus propias capacidades o con el entorno familiar en el que se desarrollan.
Cuando se utilizan diseños experimentales rigurosos en los que existe un grupo de niños asignados de forma aleatoria que recibe instrucción musical y otro grupo de control que no la recibe, los resultados son diferentes. Y aunque pueda parecer sorprendente, ha habido muy pocos experimentos de este tipo y con resultados poco esclarecedores sobre los beneficios cognitivos que reporta la actividad musical.
El grupo de investigación de Elisabeth Spelke ha analizado estas cuestiones en una investigación muy reciente (Mehr et al., 2013). En uno de los experimentos se asignaron de forma aleatoria 29 niños de cuatro años de edad a clases de música o de artes visuales de 45 minutos durante seis semanas. Después de ese período de tiempo se realizaron una serie de pruebas y no se encontraron diferencias en las que medían la competencia lingüística y matemática de los niños de ambos grupos y una diferencia muy pequeña en las pruebas espaciales. Como réplica al anterior experimento, los investigadores diseñaron otro similar en el que ahora participaron 45 niños que fueron asignados al grupo experimental que recibía las clases de música o a un grupo de control que no recibía ningún tipo de instrucción. Y en este caso no hubo prácticamente diferencias entre los dos grupos.
¿Quiere decir esto que la instrucción musical no produce beneficios cognitivos? Evidentemente no. Por una parte hacen falta más estudios que complementen esta investigación y por otra este estudio no medía la inteligencia general de los niños como sí hacían otros sino que iba más encaminado a analizar áreas específicas como la de matemáticas. Lo cierto es que, como manifiesta la propia Elizabeth Spelke, el debate sobre la importancia de la educación musical en particular, o la artística en general, no debería centrarse en los beneficios externos (como puede ser la mejora matemática que se pone en duda en el estudio comentado) sino en los beneficios inherentes al arte como son los relacionados con cuestiones emocionales o sociales. Y esos no requieren ninguna demostración empírica.
En 1993 apareció en la revista Nature un artículo en el que se informaba sobre una mejora temporal en el razonamiento espacial en adultos al escuchar durante 10-15 minutos a Mozart (Rauscher et al., 1993). Este hallazgo fue totalmente distorsionado por los medios de comunicación  haciendo creer que la exposición temprana de los niños a la música clásica mejoraría su cociente intelectual.  Lo cierto es que no se ha comprobado nunca esto y el llamado “efecto Mozart” hay que considerarlo un neuromito más.
ARTES VISUALES
El cerebro humano ha desarrollado una extraordinaria capacidad para crear imágenes mentales internas e incluso, se ha demostrado en estudios con neuroimágenes que se activan las mismas regiones cerebrales al ver una escena real que al imaginarla (Thompson et al., 2009). Esto es muy interesante, porque la visualización es una herramienta potente en los procesos de memorización.
¿Qué puede aportar una clase de dibujo?
Si preguntáramos a los alumnos qué aprendieron en las clases de artes visuales seguramente la mayoría respondería que aprendieron a dibujar, a pintar o a representar algún gráfico. Es lógico que en las clases de arte se aprendan las técnicas artísticas correspondientes, sin embargo, se pueden aprender muchas más cosas. Winner y sus colaboradores (2006) han identificado ocho disposiciones (rutinas mentales) que los alumnos pueden desarrollar en las clases de artes visuales y que pueden transferirse a otros dominios del aprendizaje:
  • Utilización de herramientas y materiales: los alumnos aprenden las técnicas propias de la disciplina utilizando, por ejemplo, pinceles y lápices o pintura y arcilla.
  • Participación y perseverancia: los alumnos aprenden a comprometerse con la materia a través de los proyectos realizados.
  • Imaginación: los alumnos aprenden a visualizar e imaginar situaciones que se alejan de la mera observación.
  • Expresión: los alumnos aprenden a transmitir una visión personal en sus trabajos.
  • Observación: los alumnos aprenden a utilizar una mirada propia y a percibir detalles menos obvios.
  • Reflexión: los alumnos aprenden a explicar, justificar y evaluar lo que realizan con un espíritu crítico.
  • Exploración: los alumnos aprenden a ir más allá de sus creaciones, a tomar nuevos riesgos y a aprender de sus errores.
  • Comprensión del mundo artístico: los alumnos aprenden a relacionarse con el arte y a entender todo lo asociado a él como galerías, museos, etc.
Nadie puede dudar de la utilidad de todas estas disposiciones en cualquiera de las materias curriculares.
ARTES ESCÉNICAS
De forma paradójica, las actividades escolares que implican movimiento, sean artísticas como cualquier estilo de baile o el teatro o deportivas como en el caso de la Educación Física, están siendo reducidas. Sin embargo, las investigaciones en neurociencia están demostrando su importancia a todos los niveles, incluido el cognitivo. Por ejemplo, la danza es una estupenda forma de desarrollar tres aspectos del pensamiento creativo: la fluidez, la originalidad y la capacidad de abstracción (Bradley, 2002). Por otra parte, hoy sabemos que los mismos circuitos neurales que se activan al realizar una acción también lo hacen al observar a otra persona haciéndola. Estas neuronas espejo posibilitan la imitación, una poderosa forma de aprendizaje.
¿Vale la pena apuntar a mi hijo a teatro?
En una investigación en la que Catterall (2002) analizó los estudios realizados sobre los efectos del teatro en entornos escolares identificó muchos beneficios, algunos de ellos relacionados directamente con las materias curriculares y otros, que son los más importantes,  con el desarrollo integral de la propia persona. Los más representativos son los siguientes:
  • Convierte los conceptos abstractos en conceptos concretos.
  • Aborda los contenidos curriculares desde una perspectiva más atractiva.
  • Mejora su vocabulario.
  • Acerca el aprendizaje al mundo real.
  • Permite reflexionar a los alumnos sobre lo que hacen y comparar sus opiniones con las de los demás.
  • Fomenta la tolerancia y el respeto por los demás.
  • Mejora su autocontrol y su autoestima.
  • Suministra un sentimiento de libertad acompañado de responsabilidad.
En mi caso particular, puedo asegurar que algunas  de las mayores satisfacciones en mi experiencia docente provienen de haber comprobado como alumnos con dificultades para el aprendizaje o para relacionarse con los compañeros adquirían toda una serie de competencias interpersonales  a través del teatro que les hacían mejores alumnos y sobre todo personas más felices.
EN LA PRÁCTICA
Ya hemos hablado de la relevancia de las artes como tales, pero lo más importante es integrar las actividades artísticas en cada una de las diferentes materias curriculares asumiendo una perspectiva transdisciplinaria. Será un acto creativo (no podemos pedir a nuestros alumnos que sean creativos si nosotros no lo somos) que despertará la curiosidad del alumno. Y como tantas veces hemos comentado, esta carga emocional facilitará la atención y con ello el aprendizaje. Cuando estamos motivados, todo es más fácil.
Veamos algunos ejemplos concretos (más información en Sousa, 2011):
  • Artes visuales. El profesor de Química pide a sus alumnos que dibujen un organizador gráfico en el que se muestren las fases más importantes de un experimento.
  • Música. El profesor de Historia pide a sus alumnos que reflejen en la letra de una melodía popular los hechos más significativos de la Revolución Francesa.
  • Poesía. El profesor de Matemáticas pide a sus alumnos que escriban una estrofa de un poema sobre los pasos que hay que seguir al resolver una ecuación matemática.
  • Teatro. El profesor de Inglés pide a sus alumnos que escriban un final alternativo de la obra Romeo y Julieta y que hagan una recreación teatral del mismo.
Y podemos seguir todo lo que nuestra imaginación nos permita. Podemos encontrar ejemplos en cualquier asignatura y en cualquier etapa educativa.
Por otra parte, en el caso de currículos artísticos específicos, ya hemos comentado que el aprendizaje basado en proyectos es una muy buen opción porque fomenta más el trabajo cooperativo, la reflexión o la autoevaluación que los enfoques tradicionales, generando además una mayor motivación intrínseca en el alumno.
CONCLUSIONES FINALES
No se puede negar que las actividades artísticas están arraigadas en el propio desarrollo del ser humano desde su nacimiento y que constituyen una recompensa cerebral natural necesaria para el aprendizaje. Porque la práctica de cualquiera de las manifestaciones artísticas lleva asociada un componente emocional que nos motiva y que nos permite contemplar el mundo que nos rodea desde una perspectiva diferente, más estética, más profunda. La Educación Artística resulta imprescindible porque permite a los alumnos adquirir toda una serie de competencias socioemocionales básicas para su desarrollo personal y que, además,  les hacen más felices. Y ese es el verdadero aprendizaje, el que les prepara para la vida. El cerebro humano, que es un órgano complejo en continua reestructuración, agradece los retos y necesita el arte.
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Referencias bibliográficas:
  1. Bradley K. (2002): “Informing and reforming dance education research”. En Deasy R. (Ed.),Critical links: learning in the arts and student academic and social development. Arts Education Partnership.
  2. Catterall J. (2002): “Research on drama and theater in education”. En Deasy R. (Ed.),Critical links: learning in the arts and student academic and social development. Arts Education Partnership.
  3. Eisner, Eliot W. (2004). El arte y la creación de la mente: El papel de las artes visuales en la transformación de la conciencia. Paidós.
  4. Hardiman, Mariale (2012). The brain-targeted teaching model for 21 st-century schools. Corwin.
  5. Hardiman M. et al. (2014): “The effects of arts integration on long-term retention of academic content”. Mind, Brain and Education, 8(3).
  6. Mehr SA. Et al. (2013): “Two randomized trials provide no consistent evidence for nonmusical cognitive benefits of brief preschool music enrichment”. PLoS ONE 8(12).
  7. Mora, Francisco (2013). Neuroeducación: sólo se puede aprender aquello que se ama.Alianza Editorial.
  8. Posner, M. et al. (2008): “How arts training influences cognition”, en Learning, arts and the brain: the Dana Consortium on arts and cognition, Danna Press.
  9. Rabkin N. y Redmond R. (2004). Putting the arts in the picture: reforming education in the 21st century. Columbia College.
  10. Rauscher et al. (1993): “Music and spatial task performance”. Nature, Oct. 14.
  11. Sousa, David A. (2011). How the brain learns. Corwin.
  12. Thomson W. et al. (2009): “Two forms of spatial imagery: neuroimaging evidence”. Psychological Science, 20.
  13. Winner E. et al. (2006): “Studio thinking: how visual arts teaching can promote disciplined habits of mind”. En Locher P. et al. (Eds), New directions in Aesthetics, Creativity, and the Arts. Baywood.
  14. Wright R. (2006): “Effect of a structured performing arts program on the psychosocial functioning of low-income youth: findings from a Canadian longitudinal study.”. Journal of Early Adolescence, 26.